Hemos pasado de utlizar el cuarto baño como una necesidad a disfrutar con la estética de algo necesario.
Los indoros suspendidos son una muestra de ello.
Son inodoros que se sujetan en la pared sin apoyar en el suelo y que permiten una mejor limpieza del suelo al no estar en contacto con este.
Presentan unas lineas redondeadas, estéticas y armoniosas, y aunque son prácticos nos dan la sensación al sentarnos de que se van a caer al suelo.
Soportan grandes pesos ya que en realidad se sujetan de una estructura metálica de hierro que queda empotrada en la pared y esta a su vez va anclada a la pared trasera y el suelo.
Otra ventaja es que esconden el depósito del agua y vienen con dos botones para ahorro enérgetico del agua.
En definitiva son una buena solución, pero al fontanero le supone un trabajo más complicado y costoso que instalar un inodoro normal.
domingo 7 de septiembre de 2008
Inodoros suspendidos
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada